El retrato artístico tanto de personas como de momentos especiales, fue, es y será siempre uno de los mejores vehículos para homenajear y glorificar tanto a la persona como a ese momento especial.
También es cierto que hasta ahora solo se retrataba a alguien en forma de obra de arte por sus logros, su linaje o dinastía.
Por eso en DYC creemos que hay mucha gente que merece tambien ese reconocimiento. Hacer de su vida, de su rutina, de su personalidad, un lienzo.
Sean lo que sean, sean como sean, se merecen un homenaje. Creemos que la mejor manera de hacerlo es simplemente representar lo que son como una obra de arte, como hacían los principales maestros pintores. Esta es nuestra manera de honrar a toda esa gente que, hagan lo que hagan y sean como sean, son extraordinarios y merecen nuestro reconocimiento.

Celebremos lo que somos.